La sombra de Lúa

 "Son todavía verdad las flores de tu huerto. Aquellas margaritas pálidas que temblaban al contacto de tus ojos, como yo. Aquel jardín por el que paseábamos con la calma de un reloj, de ese reloj viejo y de voz grave que paciente, esperaba a que se deshiciesen las horas. De ése que se mantenía erguido y orgulloso en un rincón de nuestro comedor destartalado y excesivo. Ése que no congeniaba con el resto de los enseres por ser, aunque distinguido, de cuestionable alcurnia. Aquel que un día te hizo desaparecer, mi amor, la parte más tranquila y apacible de mi alma. El reloj, que permitiendo el paso de las horas impasible ante mis ruegos, cambió el rumbo de mi vida hacia un mar desconocido en el que todavía sigo, sin arribar a puerto. Aquel que aún conservo y que de alguna manera me pertenecerá siempre. Porque el sonido de su corazón hace latir mi corazón, porque mi espíritu se confundió con su melodía y con sus monosílabos de metrónomo calmó la sed de palabras que me dejaste.
Hubo un tiempo en que todo eras tú. El amanecer y la luna, el arroyo y el lejano pico, la alondra y la úlula. Tu compañía daba calor a mi compañía y nunca necesité las llamas del hogar para sentir su cálido fulgor.
Te imaginé mil veces acariciando las amapolas y también observándome tras el bosque.
Mi idea del amor se dibujó por fin con nítidas líneas gracias a ti.
Luego llegó él con su canturreo incesante y su tiempo infinito y te atrapó en sus redes como a una mariposa indefensa. Le escuchaste cuando te pedí que no lo hicieses y te fuiste al tiempo en el rincón para no volver, asegurándote de que no pudiese encontrarte. Entonces maldije su larga y geométrica figura hasta que me quedé seco.
Y ahora, sin embargo, sólo quedamos él… y yo.
Su murmullo, que ha dejado de ser monótono y molesto porque nadie queda a quién perturbe, me hará compañía hasta que, enmudeciendo, consiga que muera yo también. Y así correré detrás tuyo y alcanzándote al fin, estrecharé tu cuerpo entre mis brazos y dejarás de ser por siempre y para siempre, la sombra de Lúa."