Senderismo

Entre facturas, albaranes, presupuestos y un teléfono algo más que insistente, voy contando los minutos para poder planificar mi escapada de fin de semana. Aunque sólo sean dos días, ¡dos maravillosos días de desconexión de esta rutina! Creo que a muchos de vosotros os resultará familiar esta sensación.
Me considero una persona muy afortunada aunque, laboralmente hablando, no he conseguido amar mi puesto de trabajo, lo cumplo como nadie, pero amarlo, lo que se dice amarlo… No lo amo. Por este motivo, y muy a pesar mío, utilizo mucho la frase “escapar de la rutina”. Y una de mis formas favoritas de “escapar” es hacer senderismo.
El senderismo no es una cuestión puramente física, sino mental.
La actividad en un entorno natural provoca cambios mentales positivos. Reduce el estrés y la preocupación y aumenta la creatividad y la concentración, incluso mejora la autoestima. Y no es que lo diga yo. ¡Hay estudios sobre ello! Como de casi todo…; por eso es mucho mejor que si no lo has probado, no me creas en absoluto y salgas a dar largos paseos por la naturaleza.
Algunas de las claves para organizar tu “escapada” son saber de qué tiempo dispones, en que compañía caminas y cuál es tu condición física. Para ir acotando nuestra ruta te muestro a modo de guía cosas a tener en cuenta.

En mi opinión, es conveniente empezar por senderos balizados y por lo tanto homologados. Si deseas planificarte una ruta ya señalizada, puedes optar por tres tipos de senderos:
S.L (Sendero Local) cuyo recorrido es inferior a 10KM y suelen ser fáciles o muy fáciles, ideales para compartir con niños. Se distinguen por marcas blancas y verdes a lo largo del recorrido.

senalesdesenderismo_senderoslocales fuente FEDME
P.R (Pequeño Recorrido) cuyo recorrido oscila entre 10 y 50km. La dificultad puede variar dependiendo de la zona y la época del año. Se distinguen por marcas blancas y amarillas.

senalesdesenderismo_pequenorecorrido FEDME
G.R (Gran Recorrido) Senderos de la red Europea cuyo recorrido es superior a 50km y que precisan de preparación física y mental. Se distinguen por marcas blancas y rojas.

senalesdesenderismo_granrecorrido FEDME
Las marcas de cada uno de ellos con sus colores característicos están dibujadas en piedras, árboles o soportes específicos.

Una vez hemos decidido qué tipo de sendero deseamos realizar calcularemos el tiempo que estimamos que nos costará realizarlo desde su inicio a su fin dejando un margen amplio para descansos e imprevistos teniendo en cuenta las horas de sol de las que disponemos. Para ello es muy recomendable consultar la ruta por Internet como, por ejemplo, Wikiloc, Red de senderos de la Comunidad Valenciana, S.L., P.R. ó G.R. de distintas Comunidades Autónomas… E infinidad de páginas que nos muestran rutas compartidas por otros senderistas, la duración, el plano, el perfil con los desniveles y el grado de dificultad.
Para un S.L no son necesarias tantas precauciones, no convirtamos un paseo en una tesis doctoral, pero si nos centramos en los P.R, que para principiantes y aficionados son los más comunes, sí recomiendo encarecidamente tener en cuenta algunos factores importantes:
• La planificación de la ruta es importante. Toda la información que tengamos puede resultarnos útil al respecto, principalmente la duración y los desniveles.
• Es muy práctico apoyarse en mapas, perfiles e incluso GPS (para mi sentido de la orientación una JOYA), aunque los senderos estén señalados, dependiendo de la zona, pueden surgir momentos de duda.
• El equipamiento es importantísimo. Una mochila cómoda que se adapte a las caderas y que no sean los hombros los que soporten todo el peso, unas botas de montaña que mantengan el pié bien sujeto y que ya hayas acoplado, es decir, nada de estrenarlas para la salida, calcetines de repuesto y ropa cómoda y adecuada a la temperatura. Nunca está de más un frontal o una pequeña linterna.
• Hidratarse es fundamental, por lo que siempre llevaremos más agua de la que esperemos consumir, incluso si en la ruta señala fuentes ya que no siempre disponen de agua.
• Los frutos secos son una fuente de energía importante y no ocupan mucho espacio ni pesan demasiado en la mochila.
• Imprescindible llevar un botiquín. Yo, normalmente pongo vendas, esparadrapo, tijeras, antiséptico, manta térmica (ocupa poco espacio, es económica y puede resultar muy útil) y un silbato. Puede parecer absurdo llevar un silbato, ya que no nos imaginamos en mitad de la montaña subiendo un desnivel interesante y entonando los pajaritos con el pitidito, pero en caso de que alguien se extravíe o haya alguna emergencia es un recurso muy práctico para pedir auxilio.
• La climatología. Consultar por Internet cómo se presenta el día. Esto no lo haremos únicamente por saber si vamos a salir con un tiempo delicioso y para evitarnos calor o un pequeño aguacero. El “mal tiempo” puede poner en riesgo nuestra vida; una ventisca, lluvia incesante o un calor agotador entre otras cosas puede desorientarnos y tener consecuencias poco agradables.

Tal vez te parezcan excesivas tantas precauciones y puede que tengas razón al pensar que para una ruta de 6-8 horas no es necesaria tanta monserga, pero en mi opinión es bueno acostumbrarse a realizar el senderismo no subestimando a la naturaleza y no sobrevalorando nuestras aptitudes.

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obSidiana
obSidiana
Diplomada en Trabajo Social ejerzo esta profesión solo cuando el tiempo me lo permite y siempre a través de voluntariados porque ayudar a las personas ha sido y es una prioridad en mi vida. Soy una apasionada del senderismo y el arte marcial, concretamente Aikido, pero también me emocionan el arte, la literatura y la escritura. Tengo un estilo muy particular de ver la vida y eso ha facilitado mi decisión de simplificarla al máximo. Aprendiz de todo y maestra de nada sigo indagando en todo aquello que me hace sentir plena.

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