Te daré la tierra

Te daré la tierra, mi tierra, que es todo lo que tengo,

mi vida, mi más fiel amante, la luz de mi día, las caricias de mi noche;

la compañía de mi alma. El calor de mi corazón.

Te daré la tierra, mi tierra, que me espera siempre,

paciente, impasible, preñada de vida por mí y para mí.

Que no quiere morir porque me ama.

Te daré la tierra, mi tierra, que se adueña de mis manos,

de mi piel curtida, de mis besos,

de mi pensamiento constante y palpitante.

Te daré la tierra, mi tierra, que es el arroyo del que me alimento,

mi mar abierto, mi libertad, la paz que arrulla a mi espíritu,

que lame mis asperezas y me transparenta y me adormece.

Te daré la tierra, mi tierra, que jamás me perteneció pero que es mía,

que es el hogar al que siempre regreso porque no me abandona nunca.

Que me cubrirá con su piel de marga y arena y raíces cuando yo ya no exista.

Y te daré la tierra, mi tierra, porque ahora tú eres todo lo que tengo,

mi vida, mi más fiel amante, la luz de mi día, las caricias de mi noche;

la compañía de mi alma. El calor de mi corazón.