Yo, Lectora Lenta

por Patricia

¿Qué tal? ¿Cómo estáis llevando las fiestas? En términos de «leyendo» o «sin leer» yo: leyendo. He recibido varios libros por Navidad y tengo otros tantos a la cola, pero en este momento, me estoy centrando en el primer tomo de la tetralogía «Añoranzas y pesares» de Tad Williams. La leí hace un montón de años, puede que unos veinticinco, y nunca había encontrado el momento, bueno, más bien el estado de ánimo, propicio para releerla. Empecé hace algunos años, pero no cuajó. La dejé sobre las doscientas páginas y no fue hasta hace un par de semanas que volví a retomarla. Aunque, ¿sabéis lo que hice? Empezar en la página donde la había dejado la vez anterior. E hice bien.

Una de las potestades que tenemos lxs lectorxs es empezar a leer cuándo y dónde nos dé la gana y dejarlo en los mismos términos. Y si no hubiese empezado la relectura donde la dejé la vez anterior, lo más probable es que hubiese vuelto a abandonarla en el mismo punto.

Lo que yo guardaba en mi memoria de este primer tomo era que había sido denso: se presenta al protagonista y a todos los personajes secundarios (importantes y no tan importantes) que formarán parte de la historia de alguna manera (unos serán más relevantes en este primer libro y otros en alguno de los siguientes); se presentan también los hechos que desencadenan los acontecimientos posteriores; se te muestran el mundo y las reglas que lo rigen etc. Esta parte siempre resulta un poco lenta en cualquier libro (aunque hay autorxs que lo hacen muy bien), pero en un autoconclusivo no dura mucho (o eso es lo normal) y, a veces (sobre todo cuanto más actual es la novela), en las sagas tampoco o se dinamiza distribuyéndolo a través de toda la historia para que, al acabar los libros, tengas una idea completa de cómo funciona el mundo, pero no se te haya hecho pesado. En favor de Tad diré que su historia tiene ya más de treinta años y, entonces, había cosas que no se tenían en cuenta o que se hacían de manera distinta. En este aspecto, podría compararse con «El señor de los anillos» (en este y en otros) pero, no sé si porque fue el libro que verdaderamente trajo la Fantasía a mi vida o porque adoro a Tolkien, el caso es que mi recuerdo es más favorable cuando pienso en el principio de aquella historia que cuando pienso en el principio de esta.

Ahora voy por la página cuatrocientos treinta y seis y, aunque sigue avanzando despacio, ya empieza a resultar interesante. Sé que, a partir del segundo tomo, todo mejora y se acelera así que continúo haciendo el esfuerzo (que tampoco es tanto) de acabar con este primer libro.

DATO CURIOSO (o no, pero es información y hay que darla): El año que lo leí por primera vez, la fuerza que tiraba de mí era la de devolvérselo al compañero de clase (hola, Sergio) que se empeñó en prestármelo cuando se enteró de que yo leía Fantasía. No me gusta tener libros de otros en mi casa, me resulta de una responsabilidad enorme (como deber dinero) y no estoy tranquila hasta que el/la legítimo dueñx no lo tiene de vuelta en sus estanterías. FIN DATO.

También tengo el vívido recuerdo de que la evolución de Simón, el prota, me pareció muy buena, me gustó especialmente, y eso, como escritora, hace que quiera volver a leerlo fijándome en ese desarrollo, ya que me servirá para mejorar el arco evolutivo de mis propios personajes.

Pero el título de este artículo era: Yo, Lectora Lenta, porque es lo que soy. De hecho, no creo que pudiera tener un canal de reseñas de libros por eso. Con un libro como el que estoy leyendo puedo tirarme, perfectamente, un mes. Sé que tengo hijos, leo otros libros de no ficción al mismo tiempo, hago cursos, intento que mi novela siga adelante, aunque sea a trompicones… No es excusa. Soy lenta y lo sé. Y no pasa nada. A veces, me he reprochado no leer más rápido o no dedicarle más tiempo, pero quizá, si lo hubiera hecho, me hubiese recriminado otras cosas. En fin, lxs lectorxs lentxs es lo que tenemos. Además, he tenido épocas de parón, momentos en los que el ánimo no estaba para leer ni mucho ni poco… Por ahí pasamos todxs lxs lectorxs. Aun así, echo la vista atrás y he leído mucho y de distintos géneros así que puedo estar contenta conmigo misma. Esa es otra de nuestras potestades: podemos leer a la velocidad que nos salga de las narices, la que sea cómoda para nosotrxs, la que podamos… El caso es leer.

Pero, aunque yo no tenga un canal de YouTube de reseñas de libros sigo a muchos booktubers y os remito a ellxs para saciar vuestra hambre lectora. Ofrecen contenido de calidad, actualidad (o no, muchxs hablan sobre clásicos, aunque, en mi opinión, esxs siempre están de moda), en cantidad… Aquí os dejo los enlaces a algunos de ellos que espero que os gusten y que a mí me encantan: Mickey F., Magrat Ajostiernos, Raquel Bookish, Victorian Spirit, Books and tea, Iris de Asomo, Arcade’s books, Cumbres clásicas, Vanfunfun, Fangirl thoughts, Vero BlaBla, Ana González Duque… Las tres últimas ya no publican muy a menudo (bueno, Ana sí, pero no reseñas) y ya lo siento. ¡Ah! Y Vanfunfun es un batiburrillo de un montón de cosas que tienen que ver con las letras y las palabras.

Por supuesto que hablaré de libros que he leído. Sí, también hablaré de adaptaciones al cine o a la televisión que me hayan gustado y, desde luego, hablaré de libros que quiero leer. Pero, por si sois igual de ansias que yo, ahí tenéis esos estupendos canales para ir abriendo boca.

Cuando acaba este primer tomo de la tetralogía, prometo escribir un artículo al respecto.

Un abrazo grande. Nos leemos pronto.

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